Tengo una compañera de trabajo muy peculiar, vamos a ponerle un nombre ficticio: Encarni.
Encarni es la persona que menos trabaja, la que más se escaquea y sin embargo ella pretende dar la imagen de ser la más trabajadora. Sus desayunos no duran menos de una hora pero antes de salir a desayunar ya ha salido a tomarse alguna pastilla, porque según ella padece de todo tipo de enfermedades y claro para tomarte la pastilla necesitas ir a la cafetería...
No hay persona que ella no conozca que esté ingresada en el hospital y tenga que visitar en horario de trabajo y no hablo de familiares, sino vecinos, alguien del pueblo, cualquier amigo de un amigo de un amigo suyo. Estas visitas no duran menos de hora y media.
Sus hijos, veinteañeros, la llaman constantemente al trabajo, así que lo poco que está en el trabajo se lo pasa hablando por teléfono y cuando no volviéndonos locos a los demás contándonos lo enferma que está..., sólo nos falta darle las gracias por hacer tantos esfuerzos por venir a trabajar.
Si lee en los periódicos alguna noticia trágica viene rápidamente a comentarla y a compararla con su situación porque ella siempre está peor.
¡Qué cara más dura tienes!, ¡qué bien vives!, ¡carota!
martes, 13 de enero de 2009
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