Recientemente me he visto
en este jaleo de dentistas, la verdad es que de pequeño tuve la suerte de no
tener problemas y no he visitado nunca con regularidad dentistas, pero…, ya en
2005 se me inflamó una encía, en 2011 de nuevo y empecé a ir con más
regularidad.
El año pasado mi dentista,
que es un poco fantasma la verdad sea dicha, al hacerme una limpieza comenzó a
farfullar, a quejarse: “esto es imposible”, “qué va”, “así no se puede”,… Hay
que explicar que yo, a pesar de todo, tengo la boca en buen estado. Cuando
terminó de hacerme la limpieza me dijo: “tenemos que hablar de esas encías, ya
hablaremos”, en un tono alarmista-catastrofista, yo le pregunté que por favor
me dijera en ese momento pero me comentó que en otra ocasión, que pidiera cita
y me explicaba las cosas con tiempo.
Total que fui al cabo de
un mes y me dice que tengo las encías mal, sobre todo los molares…, entonces me
pone un espejo delante y empieza con un gancho a metermelo por las encías pero
no pasa nada y dice: “bueno esto no está tan mal como el otro día, vamos a ver
más atrás”, me hace abrir más la boca y me mete el gancho por las muelas de atrás
y me dice: “lo ves,…”. Bueno, me dice que me tengo que hacer un tratamiento,
que es un alisado, o raspado o curetaje, que se hace por cuadrantes y que me
viene a salir en total: ¡¡700 euros!!.
Le dije: “Hasta luego
Lucas”, y me fui muy preocupado, todos los días a todas horas revisándome la
boca, pensando: ¡me voy a quedar sin dientes y tengo sólo 39!, porque me dijo
que si no lo deteníamos en 10 o 15 años perdía la dentadura.
Mi amigo Paco me recomendó
un dentista en La Laguna
al que va él y me dijo que es muy bueno y que tiene mucho sentido común. Total
que después de dos meses comiéndome la cabeza, pensando de donde sacar el
dinero para el tratamiento fui a este dentista y sinceramente me gustó
bastante, en primer lugar porque habla claro pero sin ser fantasma y porque no
da la sensación como el otro que quiere sacarte el dinero. Este dentista se
extrañó de lo que me había dicho el primer dentista, el de S/C, y me dijo que él
me veía las encías muy bien, quizás las de atrás un poco inflamadas pero que
para nada pensaba él que fuera necesario un curetaje. Me recomendó que usará
cepillos interdentales e hiciera enjuagues con sal gorda.
Y, desde hace meses lo hago
y a nivel de boca me siento mejor. Después de cada comida, me paso el cepillo
interdental, después me cepillo los dientes y a continuación me enjuago la boca
con agua tibia en la que he disuelto 2 o 3 cucharadas de sal gorda.
Espero que mi boca siga
bien de salud y la verdad que siempre es recomendable una segunda opinión,
desgraciadamente hay algunos médicos que quieren hacer negocio.

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