Hace años, no tantos, desde que era pequeño iba de vez en cuando a Galerías Herrera que estaba a un paso de mi casa y donde ahora está Galerias Laguna, frente a Arvelo. Bueno, el caso es que allí eran todo dependientas con una especie de uniforme y un señor mayor SIEMPRE trajeado con su corbata. Este señor siempre que veía a algún cliente en la tienda se acercaba a preguntarle qué deseaba, en fin, a mí eso me resulta pesado pero el señor demostraba mucha amabilidad, al menos con los clientes. Yo creo que tiene que ser una persona bastante conocida dentro de lo que es la zona centro de Santa Cruz.
Hace ya muchos años que Galerias Herrera no existe y este señor no trabaja en Galerias Laguna, por su edad tiene que estar jubilado. Hace poco, cuando iba por la Plaza del Príncipe, me lo encontré... Estaba casi igual que como lo recordaba, no iba tan formalmente vestido, estaba sentado en un banco, sólo..., muy sólo y yo adiviné en su mirada mucha tristeza. Puede que me equivoque, ojalá, pero me dió pena ver a ese hombre así, ahí sólo sentado y me dió que pensar.
¿Cuando yo sea mayor, cuando sea un viejito, también estaré sólo?, ¿vagaré por las calles sin rumbo?, ¿me habrán abandonado todos?, ¿habré abandonado yo al mundo?.
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1 comentario:
Haberle dedicado unas palabras, y se habría animado...
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