jueves, 4 de junio de 2009

Se salió de monja

Sí, me enteré ya hace tiempo que no hace mucho Maripepa (nombre ficticio) ya no es monja. Maripepa la conocí como a Bárbara en el Pilar, hermana de Felisa (n. ficticio) que en ese momento era buena amiga mía y Maripepa con su naturalidad aplastante, con su simpatía y con esa forma de ser: tan buena, tan graciosa, tan cariñosa,..., era imposible que no cayera bien. A mí me caía muy bien, ¡mucho!, quizás no era tan amiga mía como Felisa pero era muy graciosa, siempre venía y me abrazaba, me daba un beso,..., todo muy casto eso sí, no había en ello nada malo ni ninguna connotación sexual. A veces me recordaba un poco a Gracita Morales, tenía una risa y unas maneras un tanto escandalosas, sabía tocar bien el laúd al que puso como nombre Heriberto. Delante del padre Alfredo(nombre ficticio), que ya no es padre, bromeamos mucho y decíamos que queríamos ir al grupo de novios, eso con 17 y 18 años más o menos. En fin, verla siempre era agradable, hasta que empezó a ir al asilo.
Antes de eso yo me había ido del Pilar al Sagrado Corazón, y los domingos iba a la misa del Sagrado Corazón, pues no había un domingo que ella no estuviera por fuera de la iglesia esperándome, ¿para qué?, no lo sé, yo por ella sólo sentía amistad, me caía muy bien, me reía mucho pero nada más. En fin, poco a poco, no sé como, sin darme cuenta, me empezó a gustar yo creo que porque pensé que yo le gustaba a ella sino no podía entenderse que apareciera por allí todos los domingos y que después estuviéramos como una hora o más paseando y hablando.
Yo dejé de ir al Sagrado Corazón y sabía que ella por influencia de su amiga Perilla (ficticio) estaba yendo al asilo a ayudar. Maripepa me animó a ir al asilo y lo hacía todos los domingos, sobretodo porque me empezaba a gustar, pero he aquí la ley de Murphy: a medida que ella me empezó a gustar yo le dejé de gustar a ella o eso parece (todo esto ocurría en 1995). Resulta que Perilla quería meterse a monja del asilo y Maripepa, arrastrada o no por Perilla, también. Me dijo Maripepa que quería hacerse monja. Su hermana Felisa estaba hecha polvo, aquello, en ese momento, no lo aceptaba y yo más me empeñé en Maripepa, ¡¡monja??, es muy fuerte.
En fin, ella estuvo cada vez más fría conmigo, la Maripepa de las risas y abrazos desapareció y se tornó en una especie de ser misterioso y huraño que medía todas sus palabras y que estaba cubierto de un hedor místico. Pues sí señor, se metió a monja en 1996 más o menos, antes de eso me llamó por teléfono un día para ver como estaba porque me había afectado un poco la muerte de una anciana del asilo muy simpática (con demencia senil) llamada Conchita Daroca.
Al poco de meterse a monjas ambas, Perilla y Maripepa, se salió Perilla de monja pero Maripepa continuó durante 12 ó 13 años, no sé muy bien.
Ahora Maripepa está en la ciudad, conduce un coche de autoescuela, espero que mi vida no corra peligro (esto es broma). Felisa es una mujer felizmente casada y a punto de ser madre (a lo mejor ya lo es).
Algunas veces me ha ocurrido en mi vida enamorarme de alguien, que "supuestamente" lo estaba de mí, en el momento que ya ha dejado de estar enamorada. Le deseo lo mejor a Maripepa, igual un día me la encuentro por ahí..., ese día me quedaré blanco del miedo y del pánico, no podré articular palabra por los nervios. Resumiendo: tengo muy buen recuerdo de ella, a pesar de todo, y le deseo lo mejor.

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